viernes, 24 de octubre de 2008

Razonando Parecidos III

En esta tercera edición de "Razonando Parecidos", voy a realizar una operación novedosa y todavía no comprobada empíricamente hasta la fecha. Estoy hablando de, nada mas y nada menos que... una sustracción!! (oooohhh!!) ¿Y como es posible semejante cosa? Pues yo os cuento... Como bien sabéis, la operación elemental que utilizo en mis comprometidos experimentos para el conocimiento de las raíces fisionómicas del ser humano es la suma. Es decir, que mediante la adición/fusión de las características físicas externas de dos individuos cualesquiera, logramos la representación de un tercero, demostrándose de este modo la evolución de un, llamémosle, Individuo A, hacia un Individuo C, por medio de la adición de las características de un B. En esta ocasión, y como ya he venido avanzando al inicio de mi exposición, hoy pretendo reforzar mi teoría, realizando justamente lo contrario. Es decir, que al igual que los cambios se pueden producir en una dirección, es posible revertir los resultados por medio de la sustracción de las características (totales o parciales) de uno de los individuos, demostrando de este modo que se puede llegar a otro primigenio de similares características. Pero para ello, nada mejor que un ejemplo:


Si al cantante y artista de 29 años de edad, don Ramón Melendi Espina, le quitamos la tontería, obtenemos como resultado al ex-futbolista de 37 años de edad y actual ocupante del banquillo barcelonista y máximo responsable del mismo, don José Guardiola i Sala (Josep en catalán; Yusep para los amantes de la fonética; y Pep para los amigos y allegados) .

jueves, 23 de octubre de 2008

El Noble Arte de la Coprofilia

Últimamente no sé que esta pasando en este país, que nos hemos empeñado todos en cambiar de deporte nacional, y en detrimento del fútbol, nos hemos decantado en favor de otro: el cubrirse de gloria/mierda.

Si obviamos las perlas de nuestras "estrellas internacionales", como Javier Bardem, la última de muchas, la ha protagonizado el pasado fin de semana un hombre al que estamos acostumbrados a ver tras un micrófono, día sí y día también, en las noticias del mediodía. Un paisano y vecino de Lugo, que ejerce en la actualidad como Vicesecretario General del partido que gobierna este país, y al que tengo el honor de premiar con el galardón de "Cagada de la Semana".

El amigo Pepiño Blanco, en una conversación de "corrillo" antes del derby madridista que tuvo lugar entre el Real y el Atlético de la capital española, hizo el siguiente comentario: "Le tengo un asco al Madrid que no lo puedo ni ver".


Lo jorobado de estos comentarios, es que (desgraciada/afortunadamente) siempre hay alguien cerca para poder escucharlos y metértela doblada. Y por muy "distendidos" que sean, de boca de un mandatario del gobierno pues... suenan un poco "reguleros". Máxime hablando de quién hablas, y sabiendo (o no) que detrás de una afición futbolística que se cuenta por cientos de miles, hay otros cientos de miles de posibles (y potenciales) votantes del partido que uno representa. Creo que a este tipo de comentarios, el periodismo actual los denomina como: Desafortunados. Yo sencillamente los llamo CAGADAS.


Otra buena fue el "consejo" que nos daba en su día el actual Secretario de Estado de Medio Rural y Agua (entonces Secretario General de Agricultura) Josep Puxeu, para afrontar la crisis las pasadas Navidades, animándonos a comer conejo en lugar de pavo, ya que, decía él "es una carne sana, ligera, muy apetecible y barata". Así como incunable fué también la parte de la biografía de Esperanza Aguirre en la que nos confesaba sus extremas penurias económicas diciendo: "No tener pagas extras me tiene mártir, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes, es que muchas veces no llego, con la excepción de cuando fui presidenta del Senado, que entonces sí cobraba un buen sueldo. En el paso del Senado a la Comunidad casi dividí por dos los ingresos".
Supongo que es el duro precio que hay que pagar por ser diezmileurista...


Aunque mis dos favoritas, sin ningún género de dudas son las de Pedro Solbes y Mariano Rajoy a partes iguales. El uno diciendo que el cambio climático era un cuento chino argumentando que "tengo un primo que es físico y de esto sabe mucho"; y el otro haciendo el comentario, también "informal" (a juicio del ya mencionado vecino de Lugo, Pepiño) de que si no llegábamos a fin de mes era por las propinas que dejábamos en los cafés.

Qué gente más simpática, ¿verdad? Si es que como cachondos mentales no tienen precio. Ojalá la mitad de la gente tuviese un cuarto del sentido del humor que tienen ellos. A cada día que pasa, nos hacen a todos un poco más felices arrancándonos una sonrisa, aun en los momentos más complicados. En esos días en los que las cosas están un poco más difíciles que el anterior, incluso en esos días... ahí están ellos para alegrarnos la vida y meternos esa inyección de comedia de calidad y buen rollo que siempre necesitamos. Tienen esa facultad. Muy poca gente la tiene. Deberíamos estarles agradecidos. Si es que... ¿¿qué sería de nosotros sin su buen humor?? ...esperen, aguarden un momento... me están pasando una información... ¿¿Cómo??, ¿¿Qué?? ¡¡¡No son humoristas!!! ¡¡¡Son las personas que deciden el destino de este país!!!

...estamos jodidos.

viernes, 17 de octubre de 2008

Hoxe Cumpren


Nada más lejos de mi intención, no pretendo recurrir a efemérides ni cosas parecidas para rellenar espacio, como muchos harán cuando no tienen nada que escribir. Pero en casos concretos y contados (aunque no puedo prometer nada), haré excepciones como la de hoy, ya que la ocasión así lo requiere.

Tal día como ayer, 16 de Octubre, vinieron al mundo, nada más y nada menos que los siguientes personajes...

jueves, 16 de octubre de 2008

El Literalismo Fonético

Siento haber hecho esperar a todo aquel que haya entrado en vano a leer mis divagaciones y se haya encontrado con la cara de Paul Newman una y otra vez a lo largo de las últimas dos semanas. Desde el fondo de mi persona, pido humildemente disculpas. El caso es que llevaba más de 15 días con el ordenador de vacaciones, y hasta que los del servicio técnico no se han dignado en devolvermelo, aquí he tenido que estar viendo la vida pasar (que poesía me ha salido sin haberlo decidido... y sin haberlo pensado, me ha salido... una chorrada)

A lo que vamos...

Hoy la entrada que toca no es demasiado "elaborada". Pero en vista del tiempo que llevo sin escribir, y fruto de las ganas que tengo de hacerlo, aquí va una reflexión para todos ustedes:

Supongo que en algún momento de vuestras vidas, estando (como decía una profesora que tuve) en las Batuecas (salmantino valle que nunca he visitado), os habrán asaltado pensamientos como el que yo he tenido esta tarde. Y que consistía en que rememorando aquellas clases de "lengua extranjera" (en mi caso el inglés) que recibía en el instituto, intenté transponer mi nombre al equivalente fonético de los que hablan la lengua de "chaquespeare". El resultado fue el que sigue:

Yo me llamo Juanjo, por lo que, si fonéticamente adaptamos eso a palabras que existan en lengua inglesa, quedaría tal que así:

Who-Ann-Whore

Es decir, que si lo volvemos a trasladar a la lengua de Cervantes (Cervie para los amigos), quedaría de este modo:

Quien-Ana-Mujer de Vida Alegre

Sí, ya se que os suena a todos de las clases de idiomas de Gomaespuma, pero joer, mola, ¿no?

¿Alguno de vosotros tuvo alguna psiconeura/idadeolla como la que yo he tenido recientemente y quiere compartirla? Contadme, contadme... Contadme vuestras experiencias con el lenguaje.

Ala, ahí queda eso. Y no olviden supervitaminarse y mineralizarse!!




martes, 30 de septiembre de 2008

Adios Mr. Newman, Gracias por Todo

Paul Newman
(26-I-1925/26-IX-2008)


lunes, 29 de septiembre de 2008

Razonando Parecidos II

Sigo en mi afanosa búsqueda por encontrar una raíz fenotípica que relacione a todos los seres (inteligentes o no) que pueblan esta patata cósmica en la que residimos. Un nuevo ejemplo de ello es, que hace un par de semanas, en uno de esos zappings, en los que todos acabamos cayendo tarde o temprano, y de los que podemos disfrutar gracias a la televisión del "mundo libre", me volvió a sonar esa musiquita interna que me dice "aquí tenemos algo John". Y haciendo caso de la alarma interior, y dejándome llevar por ese inherente instinto, he llegado a la siguiente conclusión:

La unión física entre el mediático Javier Cárdenas (conocido, entre otras cosas, por ser descubridor de personajes tan carismáticos como el Pozí, así como también por sus labores de investigación sobre los mas bajos instintos del alma humana) y el director de culto M. Night Shyamalan, da como resultado, en perfecta y armónica fusión, a Iván Madrazo ¿? ...uno de los concursantes de GH10 (no es una formula química, sino algo un pelín menos intelectual... Gran Hermano 10ª Edición)


Para quien no sepa nada de este caballero, el Madrazo este, que trabaja como modelo y "empresario" de una distribuidora de electrodomésticos (según él, Plan B para cuando deje el mundo de la pasarela), se define a si mismo como "guapo, inteligente y extrovertido" (a mi siempre me ha parecido un signo de profunda "inteligencia" considerarse inteligente, y sobre todo guapo). Haciendo gala de sus grandes virtudes, añade: "Soy muy presumido. Mi gran pasión es la hípica. Aún con todas estas cualidades no he conseguido el amor". Angelico...

Esperemos que GH10 le sirva de ayuda para medrar en la vida a este pobre desgraciado, víctima de una sociedad injusta, portador de la pesada cruz de la belleza, adalid de la "inteligencia" y abanderado de la humildad. Y si no, a seguir vendiendo lavadoras hombre!! Que tampoco es tan mal "chollo"!!

martes, 23 de septiembre de 2008

In the Country

El pasado fin de semana, unos amigos y yo nos desplazábamos juntos en coche antes de comenzar la noche del sábado. El conductor puso a sonar la música, y echaron a andar las primeras notas de una canción de Ricky Nelson, no recuerdo cual... El caso es que al rato me acordé de una entrañable escena de una de mis películas más queridas, Río Bravo. En esa escena, un grupo de cuatro amigos trasnochan a base de café en la oficina del sheriff, mientras aguardan la llegada de los asalariados matones de un terrateniente para evitar que saquen de la cárcel a su hermano que se encuentra detenido por asesinato. Esa escena no debería de tener nada de especial dentro del argumento de un western, si no fuese por el momento en el que bajo la atenta mirada del sheriff (John Wayne), comienza a sonar bajo un sombrero la portentosa voz de Dean Martin (padrino honorífico e inspirador del pretencioso nombre de éste blog), que acompañada de la guitarra del mencionado Ricky Nelson, y unida al sonido de la armónica del eterno "borrachín", (Walter Brennan), se sacan de la manga una inolvidable "oda a la amistad". Sin duda, son este tipo de detalles los que motivan el carácter legendario de algunas películas.


A pesar de que nada tenga que ver con el film, dentro de la "estampa" que formábamos esa noche aquellos cinco improvisados cowboys de ciudad, me pregunté una cosa: ¿¿Realmente me gusta el country??

Creo que a pesar de todo ese revival discográfico de la música tradicional americana (motivado principalmente por los últimos discos del ya desaparecido Johnny Cash) que tanto han metido el gusanillo en el cuerpo a tanta gente, a mi no me ha terminado de convencer. Pero no me termina de entrar así "a palo seco". Es decir, que no me pide el cuerpo poner un cd de country así por las buenas y disfrutarlo sentado en una silla. Otra cosa es dentro de un contexto. A modo de banda sonora de un momento (todos deberían de tener una) en el que seria muy válido que los silencios fuesen rellenados por un señor con sombrero vaquero mascando tabaco y rascando las cuerdas de su guitarra.



A pesar de mi poca pasión por esta música, he de decir que ha habido momentos que me han sorprendido por su genialidad más de una vez, y que aunque otros han sido más desconcertantes, al final, el country es algo que siempre "ha estado ahí" nos toque de cerca o no. Y nos guste o no, la mayoría, hemos pasado interminables tardes de sábado delante de la tele, tragándonos todo western viviente, o no; spaghetti o no; clásico o "crepuscular", que tenían como banda sonora cosas tan entrañables como esta.